El Porfiriato
Porfirio Díaz, general oaxaqueño y héroe de la lucha contra la intervención francesa, llegó al poder en 1876 bajo un lema: “Sufragio efectivo, no reelección”. Lo cumplió solo al principio. Después reformó la Constitución, manipuló elecciones y se mantuvo en el poder durante más de tres décadas.
México se modernizó con ferrocarriles e inversión extranjera, pero también vivió represión de huelgas, despojo de tierras indígenas y campesinas, y una desigualdad que alimentó la revolución.
La caída
En 1910 anunció una nueva reelección. Francisco I. Madero y otros líderes convirtieron ese anuncio en la Revolución Mexicana. Acorralado, Díaz renunció en mayo de 1911 y partió al exilio en Francia.
El final
Murió en París el 2 de julio de 1915, a los 84 años. Fue enterrado en el cementerio de Montparnasse. Sus restos nunca han regresado a México.